jueves, 28 de octubre de 2010

solo no llores,
cuando la noche se te caiga sobre las pupilas y te ponga el peso de cien anclas,
nomas duermete y dejate llevar...
ni te acuerdes,
que tus desgracias son muchas
que tu piel se avejenta
y que tu mente te hace jugadas que te amedrentan.
Ni te enojes,
si no he sido yo tu preciada posesión,
si no has podido hacerte de mi, supongo que no soy para tu uso
y pasion.
No me reclames,
que las noches se te hagan largas
que no te puedas levantar en las mañanas
y que se te han quemado las pestañas...
no tengo yo vela en el entierro
y menos lagrimas pa' funeral ajeno.

No soy la respiración que exhala vapores llenos de calores,
los copos de nieves le ruegan a dios que yo no los toque y que mi fría indiferencia
en cubos de hielo los haga convertirse...
Solo soy una amenaza.
Que late a destiempo
y busca conservar tormentos,
me hallo guardando recuerdos,
trozos de fotos que están borrosos e incompletos.
Sigo siendo la misma cosa de hace 3 noches,
un monstruo revestido de piel y formado de huesos,
con cara humana demacrada y labios gruesos,
sigo siendo tan humana y errante pero no implico solamente eso.