No me siento mas joven esta vez,
19 a lo mejor 20, pero como que 30 pesan en
mis hombros y avejentan mis pupilas.
El condenado estres me ha puesto al filo de la cama,
sentandome y poniendome de puntas,
opacando el brillo de mis ojos de gatto...
quisiera mover un poco el piso,
ponerle una alfombra,
que saliera menos el polvo de los pasados
y que se me caiga las cenizas de muchos años.
es qeu yo no necesito niñez,
solo necesito la edad justa que corresponde,
el tornillo que queda perfecto en la ranura,
solo eso.
que yo despues me oxide,
sera mi propio pleito.
pero hoy...
a lo mejor puedo.
tengo que ver,
mas que ver observar.
tengo que percibir,
mas que percibir sentir.
que mis años mentales me sirvan para algo mas que un consejo a ajenos,
que me sirvan para salvarme a mi misma de mi propia realidad.
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